En este artículo encontrarás una guía práctica y actualizada sobre los productos básicos de un sexshop: anillos, vibradores, succionadores y plugs anales. El objetivo es ofrecer información útil sobre tipos, materiales, higiene y seguridad para que el uso sea placentero y responsable.
La información incorpora recomendaciones recientes sobre limpieza, riesgos de transmisión de infecciones y problemas relacionados con materiales y sustancias químicas. Lee cada sección con atención y adapta los consejos a tu salud y preferencias personales.
Anillos para el pene: uso y seguridad
Los anillos para el pene (cock rings) se usan para mantener la erección y aumentar la sensibilidad; existen versiones flexibles de silicona y anillos metálicos rígidos con distintos acabados. Su uso puede ser beneficioso como complemento temporal durante el juego sexual, pero requiere precauciones básicas.
La regla de seguridad más citada por expertos es no llevar un anillo más de 20, 30 minutos seguidos: la constricción prolongada puede afectar la circulación y causar entumecimiento, dolor o daños más serios si se excede ese tiempo. Retíralo inmediatamente si notas entumecimiento, cambio de color o dolor.
Elige anillos de materiales no porosos y libres de ftalatos si es posible, límpialos antes y después de cada uso y evita dormir con ellos puestos. Si el anillo tiene motor o partes eléctricas, asegúrate de que sea sumergible antes de lavarlo con agua; de lo contrario, limpia sólo las partes externas siguiendo las instrucciones del fabricante.
Vibradores: tipos y recomendaciones
Los vibradores vienen en múltiples formas: de varita, bala, vibradores para punto G, y modelos con diseño ergonómico para pareja. Al elegir, valora la ergonomía, la potencia y la resistencia al agua según el uso que planees darle.
Para higiene y longevidad, los vibradores hechos de silicona médica, vidrio templado, acero inoxidable o ABS son opciones preferibles porque son no porosos y se limpian con mayor eficacia. Evita materiales porosos si compartes juguetes o no planeas usar siempre preservativo sobre ellos.
Si usas lubricantes, ten en cuenta la compatibilidad: los lubricantes a base de silicona no son recomendables con juguetes de silicona (pueden degradar la superficie), mientras que los lubricantes a base de agua suelen ser seguros con la mayoría de materiales y con preservativos.
Succionadores y estimuladores de clítoris
Los succionadores (air-pulse o succionadores de clítoris) se han popularizado por ofrecer estimulación sin contacto directo constante, lo que puede reducir fricción y resultar más cómodo para muchas personas. Existen modelos con distintas intensidades y patrones de pulso.
Aunque son generalmente seguros, revisa que el producto sea de una marca fiable, libre de ftalatos y con buena clasificación de impermeabilidad si planeas lavarlo bajo el agua. Lee las instrucciones sobre limpieza de la boquilla y reemplázala cuando muestre signos de desgaste.
Al compartir succionadores, usa una barrera (por ejemplo, un preservativo desechable sobre la zona de contacto) o desinfecta según las indicaciones del fabricante; además, discutir límites y consentimiento con la pareja/o las parejas es clave para una experiencia agradable y respetuosa.
Plugs anales: seguridad, tamaño y base ancha
Los plugs anales están diseñados específicamente para la estimulación anal y se diferencian por su forma cónica, el cuello estrecho y una base flared (ancha) que evita que el juguete quede retenido en el recto. La base ancha es un requisito de seguridad esencial en cualquier juguete que se use por vía anal.
Comienza con tamaños pequeños y lubricación abundante; el ano no lubrica por sí mismo, por lo que un buen lubricante (a base de agua o silicona según el material del plug) es fundamental. Progresa gradualmente y escucha las señales del cuerpo: sin prisa y con comunicación si hay pareja.
No compartas un plug anal entre orificios sin limpiarlo o usar un preservativo nuevo; el paso de bacterias fecales a la vagina o la boca puede causar infecciones. Guarda los plugs limpios y secos en un lugar separado de otros juguetes para evitar contaminación cruzada.
Materiales y limpieza: elegir y mantener tus juguetes
Los materiales importan: los no porosos como silicona de grado médico, vidrio, acero inoxidable y ABS permiten una limpieza completa y reducen el riesgo de retención bacteriana. Los materiales porosos (TPE, TPR, gelatina/jelly) pueden atrapar microorganismos y son más difíciles de desinfectar.
Recientes investigaciones también han señalado riesgos potenciales relacionados con compuestos químicos y nanopartículas que pueden filtrarse desde ciertos plásticos, por lo que es recomendable priorizar juguetes libres de ftalatos y de fabricantes que publiquen información sobre materiales y pruebas de seguridad. Mantenerse informado sobre hallazgos científicos ayuda a tomar decisiones más seguras.
Para limpiar: sigue las instrucciones del fabricante; en general, para juguetes no eléctricos basta agua tibia y jabón neutro, y los de silicona no motorizados pueden hervirse o esterilizarse. Si el juguete tiene motor o electrónica, limpia sólo la parte externa con un paño húmedo y un limpiador específico. Usa preservativos sobre juguetes compartidos y cámbialos al cambiar de orificio.
Consejos de compra y uso responsable
Compra en tiendas de confianza o marcas reconocidas que indiquen composición, instrucciones de limpieza y certificaciones. Busca reseñas, políticas de garantía y atención al cliente; un buen vendedor suele ofrecer información clara sobre materiales y uso seguro.
No compartas juguetes sin barrera ni limpieza adecuada: la forma más segura de compartir es usar un preservativo nuevo en el juguete por cada persona y cambiarlo al cambiar de orificio. Comunica límites, alergias y expectativas antes del encuentro para evitar malentendidos.
Si tienes condiciones médicas (trastornos de coagulación, problemas vasculares, embarazo con complicaciones, dolor crónico) consulta con un profesional de la salud antes de usar ciertos juguetes como anillos o prácticas intensas. En caso de heridas, sangrado persistente, dolor fuerte o signos de infección tras el uso de un juguete, busca atención médica.
En resumen, los anillos, vibradores, succionadores y plugs anales pueden enriquecer la sexualidad si se usan con información, higiene y respeto. Prioriza materiales no porosos, buenas prácticas de limpieza y barreras cuando compartas.
La seguridad sexual es dinámica: mantente atento a nuevas evidencias sobre materiales o recomendaciones sanitarias y adapta tus hábitos. Disfruta con responsabilidad y procura siempre el consentimiento y el cuidado propio y de tus parejas.
